jueves, 23 de junio de 2016

Fondo de inversión

Es una sociedad que agrupa a un conjunto de inversores con el fin de invertir todo el dinero captado de dichos inversores siguiendo las políticas de inversión establecidas en los estatutos de dicho fondo de inversión.


Fondos de inversión; qué esperar de ellos

Un fondo de inversión es un intermediario entre el inversor y el mercado en el que desea invertir. Por ejemplo, un inversor puede comprar directamente acciones españolas o puede invertir en un fondo de inversión que compre acciones españolas. Cada opción tiene sus ventajas y desventajas, y esto hace que ninguna de las dos opciones sea la mejor para todos los inverores. Cada inversor deberá decidir si en su caso es preferible la inversión directa (en renta fija, acciones españolas, europeas, emergentes, etc.) o la inversión a través de un fondo de inversión. Ambas opciones son compatibles, por lo que un mismo inversor podría invertir directamente en la Bolsa española, debido a su mayor conocimiento de la misma, y recurrir a los fondos para invertir en Japón o USA.
En cualquier caso hay que tener claro que los gestores de un fondo de inversión no son gestores de patrimonio . El gestor de un fondo desconoce totalmente si sus partícipes tienen invertido en dicho fondo el 1% ó el 100% de su patrimonio. Asimismo desconoce su situación fiscal, su situación económica y familiar, el resto de inversiones distintas al fondo que tengan en cartera, sus necesidades de liquidez, el plazo previsto de su inversión, etc. La función del gestor de un fondo es invertir el dinero aportado por los partícipes en el mercado establecido por el fondo. Es importante tener en cuenta que el gestor no puede invertir en otro mercado porque crea que es mal momento para el suyo.
Por ejemplo, un fondo del sector tecnológico tiene que invertir siempre en acciones de empresas tecnológicas. Podrá aumentar o dismunir, dentro de unos límites, el porcentaje del fondo invertido en acciones tecnológicas (dejando el resto en renta fija), pero no podrá salirse totalmente del mercado ni pasar a invertir en empresas farmacéuticas. La decisión de salir totalmente de un mercado debe tomarla el gestor de patrimonio (que puede ser el propio inversor), pero no el gestor del fondo. Igualmente debe ser el gestor de patrimonio el que decida en qué mercados invertir y qué porcentaje del patrimonio se dedicará a cada uno de ellos. El gestor de un fondo habrá hecho una mala gestión si su fondo obtiene una rentabilidad inferior a la media de los fondos de su categoría, pero si las acciones de las empresas tecnológicas en conjunto tienen una rentabilidad muy inferior a la media del mercado la responsabilidad de estar invertido en un fondo de inversión de acciones tecnológicas es del gestor de patrimonio.
La inmensa mayoría de los fondos de inversión en renta variable no suelen superar la rentabilidad del índice que utilizan como referencia . Las principales razones para ello son:
Los fondos tienen un porcentaje de su cartera invertido permanentemente en Letras del Tesoro o instrumentos similares. Este porcentaje suele estar alrededor del 5%-10%. Es el dinero que utilizan para hacer frente a los posibles reembolsos de los partícipes sin tener que desinvertir y reestructurar la cartera constantemente cada vez que seproduzca una salida de dinero. Como la Bolsa es más rentable que las Letras del Tesoro a largo plazo esto hace que la rentabilidad del fondo se reduzca.

Las comisiones que cobran los fondos son elevadas y suponen un lastre significativo a su rentabilidad. Esta es una de las principales razones para que los fondos no igualen a los índices.

Las comisiones “ocultas”: Las comisiones de gestión y depósito no son las únicas que paga un inversor en fondos. Hay otra serie de gastos y comisiones (como las comisiones de cada operación de compra-venta de acciones que realiza el fondo, por ejemplo) que también se pagan y que reducen la rentabilidad del fondo. Las llamo “ocultas” (entre comillas) porque realmente cualquier inversor puede conocerlas con total exactitud, pero para ello hay que estudiar la auditoría del fondo porque no se les da ninguna publicidad.

Los gestores de fondos tienen una serie de condicionantes (efecto “manada”, necesidad de estar permanentemente en mercado, falta de agilidad por su tamaño, seguimiento de índices, etc.) que afectan a la rentabilidad del fondo. En el artículo Ventajas de una cartera de valores respecto a los fondos de inversión se analizan con detalle estos condicionantes.
Además hay que tener en cuenta que los índices bursátiles no reflejan los dividendos pagados por las empresas . Dividendos que sí cobran los inversores que invierten directamente en acciones y que son un componente esencial de la rentabilidad de la Bolsa a largo plazo . Los fondos de inversión deberían compararse con los “índices totales” (aquellos que sí incluyen los dividendos), en cuyo caso saldrían aún peor parados en dichas comparaciones.
Para decidir si se invierte en fondos de inversión o directamente en valores deben tenerse en cuenta las ventajas y desventajas de cada uno de ellos:

Ventajas de los fondos de inversión respecto a una cartera de valores

Ventajas de una cartera de valores respecto a los fondos de inversión.

ETF: ¿Qué son los ETF?

Un ETF es un fondo índice cotizado. Esto le convierte en un híbrido entre un fondo de inversión y una acción.
Formalmente es un fondo de inversión y comprar participaciones de un ETF supone comprar una cesta de valores, igual que sucede con un fondo de inversión tradicional, pero cotiza en Bolsa igual que una acción. Los ETF cotizan a lo largo de toda la sesión bursátil y pueden comprarse a cualquier hora en que el mercado esté abierto, igual que las acciones. Esto permite, entre otras cosas, conocer exactamente el precio al que se va adquirir la participación en el momento de dar la orden de compra.
Los ETF replican a su índice de referencia. Comprar una participación de un ETF es equivalente a comprar, en una sola operación, todas las acciones que componen dicho índice de referencia, por lo que cuando se compran participaciones de un ETF se sabe exactamente lo que se está comprando, la réplica exacta de su índice de referencia. Generalmente, para dar sencillez y transparencia, los ETF suelen representar una fracción de su índice de referencia, habitualmente la décima o la centésima parte. Por ejemplo, si un índice está en el nivel de 14.000 puntos y su ETF representa la centésima parte la cotización de dicho ETF será aproximadamente de 140 euros (14.000 / 100 = 140). ¿Por qué aproximadamente y no exactamente igual?. Porque para obtener el valor exacto de cada participación hay que tener en cuenta los siguientes aspectos:
Las comisiones de gestión y depósito disminuyen el valor de la participación. Se prorratean de forma diaria.

Existen otras comisiones y costes , como las comisiones de compra-venta de las acciones en el mercado que realiza la sociedad gestora del ETF para crear las participaciones del ETF, que no están incluidas en las comisiones de gestión y depósito. También disminuyen el valor de la participación.

Los dividendos que pagan las acciones que componen el ETF hacen aumentar el valor de la participación

Los dividendos cobrados se colocan en renta fija y generan unos intereses que también hacen aumentar el valor de la participación
Los ETF pueden distribuir dividendos y suelen hacerlo. Estos dividendos consisten en la entrega del total de dividendos cobrados de las acciones que forman el ETF y los intereses que estos han generado, aproximadamente. La política de dividendos la determina la sociedad gestora del ETF. En el momento de repartir el dividendo la cotización del ETF vuelve a ser casi exactamente (no del todo por los costes y comisiones) a la centésima (o la fracción correspondiente de cada ETF) parte de su índice de referencia.
Los ETF tienen un precio teórico, que es el resultado de todos los factores que acabamos de ver (cotización del índice, comisiones, dividendos, etc.), pero los precios reales a los que los inversores compran y venden las participaciones se forman por oferta y demanda. La liquidez está garantizada por entidades que se comprometen a ofrecer un diferencial de compra-venta reducido. El precio real de mercado es muy parecido al teórico por el arbitraje entre el ETF, el mercado de acciones y/o el mercado de futuros. Si el precio del ETF sube por encima de su valor teórico el gestor comprará acciones en el mercado, creará participaciones del ETF y las venderá en el mercado hasta que los precios se vuelvan a equilibrar. Y al revés, si el precio del ETF cae por debajo de su valor teórico el gestor comprará participaciones del ETF y las descompondrá, vendiendo las acciones en el mercado hasta equilibrar los precios. Con los futuros sobre el índice de referencia y el ETF también se pueden realizar arbitrajes de forma similar.
Los ETF siguen la evolución de su índice de referencia; si el índice sube un 15% el ETF subirá un 15%, y si el índice baja un 15% el ETF bajará un 15%.
No tienen inversión mínima. Se compran números de participaciones enteras, igual que las acciones, y cada participación suele tener un precio pequeño.
Tampoco tienen comisiones de suscripción y reembolso. Las comisiones que se pagan son las mismas que en cualquier operación de compra-venta de acciones en el mismo mercado en que cotice el ETF. Esto hace que invertir en mercado extranjeros y emergentes tenga un coste muy bajo en cuanto a la compra-venta de las participaciones. Por ejemplo, un inversor español paga las mismas comsiones por comprar un ETF que invierta en India, China o USA que las que paga por comprar acciones de Telefónica o Acerinox, siempre y cuando dicho ETF cotice en la Bolsa española.
Pueden mantenerse de forma indefinida, ya que no tienen fecha de vencimiento.
El número de participaciones aumenta y disminuye, según las necesidades del mercado. Si la demanda del ETF aumenta la sociedad gestora compra más acciones en el mercado y crea nuevas participaciones del ETF. Si la demanda disminye la sociedad gestora puede “deshacer” esas participaciones sobrantes vendiendo las acciones que las componen en el mercado.
Como curiosidad, un ETF replica un índice pero no siempre tiene compradas exactamente las acciones que componen ese índice. Por ejemplo, un ETF que replique al Ibex 35 en un momento dado podría tener, en lugar de acciones de Telefónica cotizadas en la Bolsa española, futuros sobre acciones de Telefónica, acciones de Telefónica compradas en la Bolsa de París, una posición en opciones sobre acciones de Telefónica equivalente a la posesión de acciones de Telefónica, etc. si cualquiera de estas alternativas tuviera un precio ligeramente más favorable al de las acciones de Telefónica cotizadas en el mercado español. Esto resulta totalmente transparente para el inversor en dicho ETF, pero en casos extremos puede resultar un riesgo importante para la seguridad del patrimonio del inversor.
También existen ETF sobre renta fija, materias primas, sectores concretos, estilos de inversión, apalancados, etc.

Ecuación de canje

Cuando una empresa compra a otra y paga a los accionistas de la empresa adquirida con acciones establece una ecuación de canje para llevar a cabo la operación. La ecuación de canje determina el número de acciones de la empresa compradora que se entregaran a los accionistas de la empresa comprada. Por ejemplo, si Coca Cola compra Pepsi Cola y establece una ecuación de canje de 1 x 3 quiere decir que los accionistas de Pepsi Cola recibirán 1 acción de Coca Cola por cada 3 acciones de Pepsi Cola que tuvieran (p.e., si tenían 300 acciones de Pepsi Cola pasarán a tener 100 acciones de Coca Cola). Recibir menor número de acciones que las que se tenían no quiere decir que se pierda dinero. En el ejemplo puesto 1 acción de Coca Cola valdría lo mismo (o algo más) que 3 acciones de Pepsi Cola. Para llevar a cabo la operación Coca Cola emitiría un número de acciones suficiente para entregar a los accionistas de Pepsi Cola, y una vez hecho el intercambio las acciones de Pepsi Cola “desaparecerían” y los todos los activos de la antigüa Pepsi Cola pasarían a ser propiedad de Coca Cola.

DPA

Dividendo Por Acción. En algunas ocasiones al hablar de DPA se está haciendo referencia únicamente al dividendo ordinario y en otras a la suma del dividendo ordinario y el extraordinario. Cuando una empresa pague algún dividendo extraordinario debería reseñarse claramente, pero no siempre es así. En la gran mayoría de las ocasiones las empresas sólo pagan dividendos ordinarios.

Dividendo extraordinario

Es un pago que se realiza a los accionistas por un beneficio obtenido por la empresa de forma puntual, que no es previsible que repita año tras año. Por ejemplo, la venta de una fábrica en desuso para construir viviendas por parte de una empresa alimentaria.