domingo, 2 de julio de 2017

Imprevistos

¿A qué llamamos imprevisto? Uno de esos momentos en los que sin tener apenas tiempo de reacción nos vemos con el apuro de tener que resolver un problema: ya sea una avería, la necesidad de salir de casa sin tener a nadie que se quede a cargo de los niños…
En otros tiempos esta situación era motivo de llamadas a familiares a la desesperada, ojeando sin parar las Páginas Amarillas, pidiendo favores a amigos o acudiendo a conocidos de conocidos… Un caos que en la era digital por suerte se resuelve con un clic: el que te conecta con los servicios particulares Heygo.
Mediante las plataformas de servicios particulares tenemos a nuestro alcance la mayor ventaja que se nos ha prometido a la hora de definir Internet, que no es otra que la de poder estar conectados y resolver cualquier impedimento. ¿Y qué imprevistos podemos solventar en segundos?






Reparación y limpieza del hogar


¿Quién tiene a día de hoy una tarjetita de un fontanero, técnico o albañil junto al teléfono fijo? Eso si es que aún tenemos teléfono fijo… Nadie se acuerda de la importancia de tener bien a mano el número de un especialista en reparaciones del hogar hasta que una cañería revienta o no hay manera de entenderse con el cuadro de la electricidad.


Si esto ocurre no hay más que entrar en una plataforma de servicios particulares y entrar en la sección correspondiente y encontrar a nuestro “salvavidas”, que también comparte espacio con otros maestros del hogar que nos pueden ofrecer una ayudita para la limpieza cuando vienen invitados (o de forma recurrente si es que no tenemos tiempo, o ganas o ambas cosas) o incluso cocinarnos una deliciosa cena para quedar como perfectos anfitriones.



Cuidado de mascotas, niños y personas mayores


¿Cuántos viernes hace que dejaste de salir por ser el matrimonio con hijos perfecto?, ¿limitado en las vacaciones por no saber a quién dejar tu mascota?, ¿necesitas hacer un recado pero no puedes desatender a alguien a tu cuidado y responsabilidad? Mediante estas plataformas también tienes al alcance la forma más cómoda y sencilla de conseguir tiempo para ti para lo que necesites y que alguien del perfil que desees (profesional, vecinos con referencias, etc.) pueda atender a tus seres queridos.


Desde periodos vacacionales hasta unas simples horas, también encontrarás el rango de tiempo necesario para dejar las prisas de lado y poder atender tranquilamente la necesidad que tengas que resolver.


Servicios profesionales


¿Trabajas en desarrollos web y tu programador te ha dejado en la estacada justo antes de una entrega importantísima?, ¿necesitas un vídeo promocional o una sesión fotográfica y no sabes a quién acudir?, ¿el ordenador directamente no te enciende?

Una de las características fundamentales de las plataformas de servicios particulares es que en su gran mayoría están formadas por profesionales que disponen de tiempo para ofrecer sus servicios de la misma calidad que si lo hicieran con el respaldo de una empresa. Servicios que pueden ser ocasionales o incluso tenerlos como referencia para necesidades recurrentes.


En definitiva, gracias a las plataformas de servicios particulares, entre personas y sin intermediarios, disponemos de una herramienta eficaz para encontrar lo que necesitamos en lo que se tarda en hacer clic.



Cartera Boglehead

Antes de nada debo pedirte disculpas por haber bajado el ritmo de publicación en el blog. La razón tiene un por qué, y es que me he mudado de ciudad y ante mi nuevo horario laboral, el cual me ocupa muchas horas, no he podido dedicarle todo el tiempo necesario al manteamiento del blog. La buena noticia es que a partir de ahora podré retomar el ritmo habitual de publicaciones.


Durante este tiempo ha quedado pendiente la elaboración de la nueva cartera boglehead que sustituya a la anterior, buscando una mayor simplicidad de mis inversiones.


LA NUEVA CARTERA BOGLEHEAD


Como bien sabes, si eres seguidor del blog desde sus inicios, mi introducción en el mundo de la creación de carteras fue a través del tradicional método de ensayo-error, y claro, eso hace que muchas cosas que en la teoría parece que tienes claras, a la hora de ponerlas en práctica descubres que no las tienes tanto.

Pues bien, uno de los errores que he cometido en mi anterior cartera es la de haber construido una cartera demasiado grande, con demasiados productos, además de que ésta estaba formada por ETF´s, lo cual para mi estrategia de aportaciones era ineficiente tanto en el tema de comisiones como en en el aspecto fiscal.

Por ello, en esta nueva cartera, voy a prescindir totalmente de los ETF y me centraré exclusivamente en fondos indexados, lo que me permitirá ser más eficiente en los aspectos que acabo de mencionar.


El dilema de la renta fija

La filosofía que se encuentra detrás de la gestión pasiva de carteras se basa en que lo que haga el mercado no importa. Da igual si nos encontramos en un ciclo alcista o bajista a la hora de crear nuestra cartera de inversión, porque será algo coyuntural y la tendencia a largo plazo de los mercados es a revalorizarse, debido a las mejoras de la productividad en el futuro y por lo tanto del aumento los beneficios que tendrán las empresas que cotizan en bolsa.

Sin embargo, al pasar a la práctica, la cosa no es tan sencilla porque, queramos o no, nuestro dinero nos importa y estamos más pendientes de la evolución de nuestra cartera de los que desearíamos.

Como bien sabes, una de las características de la cartera boglehead pura es la de tener invertido en renta fija una parte de nuestro capital que suponga un porcentaje igual al de nuestra edad. Así, si tenemos 30 años, nuestra parte de la cartera invertida en renta fija sería del 30%.


Actualmente la coyuntura en el mercado de renta fija no invita al optimismo. Ante la eliminación de las políticas de estímulo en Estados Unidos y la subida de tipos de interés, unido a las expetativas de mayores tasas de inflación, los inversores han reaccionado vendiendo sus bonos, especialmente en los tramos más largos ( mayores plazos de vencimiento).

La razón es que ante unas mayores expectativas de inflación en el medio plazo, la rentabilidad real del cupón que pagan sus bonos será menor, lo que hace que opten por salirse de la renta fija hacia la renta variable, lo que hace que el precio de los bonos caiga.

Ante esta caída generalizada de los bonos, será la deuda a corto plazo la que sufra menos y tenga un periodo menor de recuperación, por lo que de entrar en renta fija, mi opción será invertir en un fondo que en la medida de los posible tenga en su cartera bonos de corto plazo (0-3 años) de forma mayoritaria.


LOS FONDOS DE LA CARTERA BOGLEHEAD


Renta Variable

USA: Para invertir en USA elijo el fondo indexado de ING que replica el S&P 500 ( ISIN: ES0152769032). Réplica el indice americano con un tracking error muy pequeño (0,14) lo que indica que la réplica es prácticamente exacta. Su TER es 1,10%, alto, pero este fondo me gusta.

Europa: Amundi Index Solutions- Amundi MSCI Europe ( ISIN: LU0389811885). Replica el indice MSCI Europe y tiene un TER del 0,3%


Renta Fija

Para invertir en renta fija, lo hago a través del fondo Amundi funds bond euro high yield short term ( ISIN: LU0907331929). Es un fondo High Yield europeo en donde toda la cartera está invertida en corto plazo ( de 1 a 3 años). TER: 0,4%









Alternativas A Los Planes De Pensiones

Cuando llega la hora de planificar nuestra jubilación, los bancos nos comienzan a bombardear con sus ofertas de planes de pensiones, argumentándonos los grandes beneficios fiscales que obtendremos en nuestra próxima declaración de la renta si no demoramos más nuestra contratación.

Ya te he comentado en más de una ocasión el mal producto que es un plan de pensiones bajo mi punto de vista para planificar nuestra etapa de jubilación, y como una cartera de fondos es una solución mucho más inteligente para nuestros objetivos financieros.

Ahora bien, no todo el mundo tiene los conocimientos suficientes para construir de manera correcta una cartera de fondos, o simplemente no tiene el tiempo suficiente como para ponerse a estudiar cómo hacerlo.

¿Están estas personas condenadas a tener sus ahorros en un plan de pensiones con todo lo que ello supone?

Pues la respuesta es que no. Además de una cartera de fondos de inversión, existen otras alternativas que pueden servir como solución.


Quiero que quede muy claro que en este artículo no estoy recomendando ninguna de estas alternativas, simplemente me voy a limitar a explicarlas brevemente. Cada situación personal es un mundo, así que cada uno deberá decidir qué producto es el que más le conviene.


4 ALTERNATIVAS A LOS PLANES DE PENSIONES

A grandes rasgos, podemos diferenciar 4 alternativas a los planes de pensiones:

 1. Planes Individuales de Ahorro Sistemático (PIAS)


Los PIAS son un seguro de ahorro que tiene como objetivo fomentar el ahorro a largo plazo entre los usuarios de este tipo de producto. El titular puede realizar aportaciones al PIAS con un límite máximo anual de 8.000€, y el límite máximo de capital que se puede acumular es de 240.000€.

A la hora de analizar los PIAS, no encontramos con dos tipos: aquellos que nos ofrecen una rentabilidad fija, y aquellos que no nos garantiza una rentabilidad a la hora de rescatar nuestro capital.

En el primer caso, estaremos hablando de PIAS vinculados a la evolución de la renta fija, mientras que los PIAS que no garantizan una rentabilidad estarán vinculados a la evolución de los mercados de renta variable. Así, los PIAS vinculados a la renta fija nos darán una rentabilidad similar a la de los bonos, mientras que los vinculados a las bolsas dependerá de qué mercado se tome como referencia.

La principal ventaja de los PIAS frente a los planes de pensiones radica en su mejor liquidez y fiscalidad.


En lo que respecta a la primera de las cuestiones, la posibilidad de rescatar el capital acumulado en un PIAS no se reduce exclusivamente al hecho de habernos jubilado, sino que podremos rescatar dicho capital en cualquier momento, ahora sí, el cobra a través de una renta vitalicia sólo se podrá hacer una vez transcurridos 5 años.

En lo que respecta a la fiscalidad, las aportaciones a un PIAS no desgravan en el IRPF, mientras que la rentabilidad obtenida no tributa en el IRPF. Por otro lado, el capital obtenido en forma de renta vitalicia sí tributará en el IRPF a través de la base del ahorro.


  2. Planes de Previsión Asegurados (PPAs)


Los Planes de Previsión Asegurados (PPAs) son otras de las alternantivas existentes a los planes de pensiones para canalizar nuestro ahorro a largo plazo. Al igual que los PIAS, se instrumentan como un seguro de ahorro en donde se garantiza por ley una rentabilidad a vencimiento, a diferencia de los planes de pensiones.

En lo que respecta a las aportaciones realizadas a los PPA, éstas permiten la desgravación fiscal en el IRPF, aunque estas aportaciones estarán limitadas a 10.000€ anuales en caso de tener menos de 50 años, o 12.500€ en caso de tener 50 años o más, con el tope máximo del 30% de la suma de los rendimientos del trabajo y de actividades económicas.

A la hora de comparar un PPA con un PIAS, podemos observar una serie de diferencias:


. Una de las principales diferencias entre ambos productos está en la liquididez. Los PPA son un producto ilíquido. En el PPA, el dinero acumulado sólo se podrá retirar cuando llegue el día de nuestra jubilación, mientras que en el caso de los PIAS, podremos disponer de nuestro dinero a los dos años de haber comenzado con las aportaciones. Es cierto que en el caso del PIAS técnicamente también podríamos hablar de iliquidez, pero sólo por un pequeño espacio de tiempo.

. En el caso de la fiscalidad, en los PIAS, si se rescata el capital en forma de renta vitalicia, éste no tributa, mientras que en caso de rescatarlo en forma de capital, tributará porla base del ahorro. En el caso de los PPA, el capital que se recibe tributa como rendimiento del trabajo independientemente de la modalidad en que dicho capital se perciba. Por lo tanto, vemos como los PIAS tienen una ventaja fiscal frente a los PPAs.


  3. Rentas Vitalicias


Los seguros de rentas vitalicias son un producto de ahorro en el que una aseguradora garantiza al asegurado el cobro hasta su fallecimiento de una renta periódica a cambio del pago de una determinada cantidad ( el capital “invertido”). La rentabilidad asegurada dependerá del capital invertido ( normalmente debe ser alto), la edad y la esperanza de vida.

Las rentas vitalicias percibidas tributaran en el IRPF por la base del ahorro, con unas reducciones crecientes a medida que aumente la edad del beneficiario.


  4. Hipoteca Inversa


La hipoteca inversa es un préstamo hipotecario en donde el propietario de una vivienda recibe de una entidad bancaria una renta mensual por su vivienda, sin que éste pierda su propiedad, y que podrá seguir usando hasta su fallecimiento.

La entidad financiera que concede la hipoetca inversa no puede exigir la devolución de la deuda hasta en fallecimiento del titular, por lo que serán los herederos los que deberán hacer frente al pago.En el caso de que éstos no pudiesen hacer frente de la deuda, la hipoteca inversa se convertiría en un hipoteca normal.




















¿El INVERSOR PASIVO CUÁNDO DEBE VENDER?

Cuando se habla de invertir en los mercados financieros de forma pasiva, se hace bajo la premisa del largo plazo: La evidencia demuestra que muy pocos gestores de fondos de inversión son capaces de batir de forma continuada al mercado, por lo que lo mejor para el inversor particular es invertir en un fondo que replique un índice y obtener la rentabilidad media del mercado cada año.


Esta premisa básica de la inversión pasiva nos puede hacer pensar que esta estrategia de inversión consista simplemente en seleccionar una serie de fondos indexados y no volver a tocar la cartera hasta el momento en que hayamos conseguido nuestros objetivos financieros. Una estrategia buy & hold pero con fondos de inversión.

Sin embargo, si queremos sacarle el máximo potencial a nuestra cartera, deberemos hacer unos cuantos ajustes de vez en cuando, y no me refiero únicamente a los rebalanceos encaminados a mantener los porcentajes de distribución entre renta variable y renta fija, si no a ajustes que nos hagan optar por el mejor vehículo en cada momento. En mi opinión, invertir de forma pasiva no está reñido con la rotación de la cartera.


DIFERENTES ESTRATEGIAS DE INVERSIÓN


Una de las formas tradicionales de inversión a través de indices, es mediante la diversificación de la cartera por áreas geográficas.

Normalmente se suele realizar una distribución de la cartera en función del riesgo que tiene cada zona geográfica, dándole más peso tradicionalmente a USA y a Europa frente a otras zonas como los países emergentes u Oceanía.

Dentro de esta estrategia de inversión, podemos introducir un factor más “activo” consistente en redistribuir el peso de nuestras categorías y de nuestros porcentajes en función de la evolución de los diferentes mercados en cada momento.

Cierto es que esto implicará estar atentos a la evolución de los mercados y tomar decisiones en el momento que lo consideremos más oportuno, deshaciéndonos de los fondos de aquellas áreas geográficas que consideremos que tienen un menor potencial y sustituyéndolos por otros de zonas con mayores expectativas de rentabilidad.



Otra forma de invertir a través de fondos indexados es hacerlo invirtiendo en función de la evolución del ciclo económico, para ello, los inversores que llevan a cabo este tipo de estrategia, se basan en fondos indexados sectoriales, invirtiendo en cada fase del ciclo en aquellos sectores que se ven más beneficiados por éste.

El principal problema que le veo a esta estrategia de inversión es que, para poder maximizar nuestra rentabilidad, debemos adelantarnos a la fase del ciclo, lo que implica por un lado un cierto grado de predicción y por otro un elevado riesgo de equivocación.

Es cierto que este tipo de inversión sectorial se aleja un poco de la idea de inversión pasiva, puesto que, por un lado, el indice que replican estos fondos son más desconocidos que los indices bursátiles tradicionales y su composición más desconocida y más susceptible a ser modificada. Además nos obliga a estar muy pendientes del mercado.

Sabemos por ejemplo que en el caso del ibex 35, su composición es revisada cada seis meses, pudiendo entrar y salir dos valores. En el caso de los indices sectoriales, la modificación de los valores del índice es más opaca y es más susceptible de ser modificada por los gestores cuando les conviene ( y sin mucha transparencia).



Por lo tanto a la hora de determinar cuándo un inversor pasivo debe vender sus posiciones, bien transformándolas en liquidez, bien traspasando su capital a otro fondo que puede cumplir mejor con sus expectativas, podemos diferenciar diferentes escenarios:


. Aparición de productos de mejor calidad. Con el desarrollo de la industria de gestión pasiva, cada vez son más las gestoras que lanzan al mercado sus propios fondos indexados y esto hace que la mayor competencia a nivel de costes y exactitud de réplica provoque un mayor movimiento de los partícipes.


. Cumplimiento de objetivos financieros. Llega el ansiado momento de ver cumplido nuestro objetivo y por fin podremos disfrutar de nuestro dinero acumulado ( después de pasar por la caja de Hacienda claro). Aquí deberemos deshacer posiciones en función de la mejor opción fiscal posible.


. Cambio en la evolución macro global. Si nuestra estrategia está basada en una diversificación global de indices, el cambio en la evolución macro de determinadas áreas puede hacer perder atractivo a sus bolsas, lo que puede hacernos replantear el peso de dicha área en nuestra cartera.



. Cambio en el ciclo económico. Si realizamos una inversión a través de indices sectoriales, debemos estar muy atentos a la evolución del ciclo económico para cambiar nuestra cartera y adecuarla a la nueva situación.


Por lo tanto, tenemos que dejar de ver la inversión a través de indices como algo estático que no se puede modificar, como podemos existen variantes aunque también es cierto que el exceso de movimientos de la cartera, obviamente nos puede hacer caer en algún error con mayor facilidad.











sábado, 1 de julio de 2017

El PER




A la hora de comenzar a estudiar el mundo bursátil, y más concretamente los criterios sobre cómo seleccionar las acciones que formarán parte de nuestra cartera de inversión, uno de los indicadores básicos que se nos enseña al inicio del camino es el Price Earnings Ratio (PER), un indicador que nos muestra las veces que el beneficio de la empresa recoge el precio de mercado de las acciones de la compañía. Dicho ratio se calcula como el cociente entre el precio por acción entre el beneficio por acción.

El principal uso que se hace del PER  a la hora de invertir es el de indicador para saber si un valor está caro o barato. Sin embargo de nada sirve analizar el PER de una sola compañía de modo aislado, sino que debemos comparar su PER con el PER de las compañías de sus mismo sector, es decir, de su competencia. Así que el PER de una compañía sea de 7 veces, no nos dice nada. Sin  embargo si sabemos que el PER  de su competidora directa es de 12 veces, sabremos que las acciones de la compañía cotizarán a un precio mucho más atractivo que el de su competidora. Esto es muy importante tenerlo en cuenta puesto que en muchos casos los inversores noveles se dedican a comprar empresas de compañías con bajo PER sin más, sin tener en cuenta la situación con la competencia y sobe todo y más importante, sin saber por qué el PER  de una compañía es alto o bajo. Que una compañía tenga un valor alto para su PER no significa automáticamente que ésta sea “cara”. En muchas ocasiones las acciones que presentan un PER alto lo hacen porque descuentan un incremento importante de los beneficios futuros de la empresa, como ocurre en muchas compañías del sector tecnológico.

La evolución del PER de una compañía está afectado por una serie de factores que enumeramos a continuación:


–          Los tipos de interés: Al aumentar los tipos de interés aumenta la rentabilidad que le exigimos a las acciones, por lo que disminuye el valor de la empresa y por lo tanto disminuye el PER. Por el lado contrario, cuando los tipos de interés bajan disminuye la rentabilidad exigida a las acciones de la empresa y aumenta el PER.

–          El crecimiento de los beneficios futuros: si la rentabilidad de la empresa es menor al coste de las inversiones, cuanto más crece la empresa menor es el PER, dado que cuanto más crece la empresa más valor destruye; Si la rentabilidad de la empresa es mayor a los costes de inversión, cuanto más crece la empresa mayor es el PER, porque cuanto más crece la empresa más valor se crea.

–          La rentabilidad de la empresa (ROE): Si la empresa crece a un ritmo constante, un aumento de la rentabilidad siempre hacer crecer el PER, y éste crece más cuanto mayor es el crecimiento.

–          Rentabilidad exigida a las acciones ( Ke):  Un aumento de la rentabilidad exigida a las acciones siempre hace disminuir el PER y más cuanto más crece la empresa.

Vemos pues que el PER está determinado por múltiples factores que no son tenidos en cuenta por la mayoría de los inversores que utilizan este ratio como elemento de decisión. Para tener éxito en esta tarea hay que tener muy en cuenta todos estos factores ya que un PER que consideremos alto o bajo en realidad puede que no lo sea.