domingo, 25 de septiembre de 2016

Acción: ¿Qué es una acción?

El capital social de las empresas está constituido por un número determinado de acciones. Este número de acciones puede aumentar si la empresa realiza ampliaciones de capital o reducirse si la empresa realiza amortizaciones de autocartera.
Todas las acciones que componen el capital de una empresa son exactamente iguales. A todas les corresponde la misma parte proporcional del beneficio y el mismo dividendo. La familia Botín, por ejemplo, controla el Banco Santander porque tiene muchas acciones del banco. Pero las acciones que tiene la familia Botín son exactamente iguales a las que cualquiera puede comprar en Bolsa y cobran exactamente el mismo dividendo por cada una de ellas.
Este hecho es más importante de lo que parece porque con los inmuebles, por ejemplo, sucede justo lo contrario; todos los inmuebles son distintos. Dentro de un mismo edificio no es lo mismo el 1ºA que el 1ºB porque pueden tener situaciones legales distintas, estados de conservación distintos, etc. En una misma calle, por ejemplo, no son iguales los locales de la acera izquierda que los de la acera derecha (en ocasiones esto supone grandes variaciones en los precios), etc.
La consecuencia de esto es que cada inmueble debe analizarse de forma independiente porque es único. Sin embargo todo el que analiza las acciones del Banco Santader, por ejemplo, está analizando exactamente la misma cosa. Las opiniones y los informes de los expertos son válidos para cualquier persona que tenga o quiera tener acciones del Banco Santander. Lo cual no quiere decir que sean totalmente fiables y exactos, pero sí son una buena ayuda. Además, cada día se negocian en el mercado millones de “cosas” (acciones) exactamente iguales a las que tenemos o queremos tener, lo cual da una buena idea de lo que nos costará comprar esas acciones o de lo que podremos obtener por ellas. El Mercado es un “resumen” de la opinión de millones de inversores en un momento concreto sobre el mismo activo (acciones).

lunes, 19 de septiembre de 2016

Cómo asegurar que vas a tener éxito con una franquicia

Abrir un negocio es algo muy emocionante. No sabes cómo te va a funcionar pero el hecho de ser algo que depende de tí y no de un jefe y de que es algo que muy posiblemente lo vas a hacer porque es tu vocación o tu pasión, te hace recorrer tu cuerpo una sensación que es difícilmente comparable con otras sensaciones.

Sin embargo, tener que encargarte tú de todo también puede ser algo estresante. ¿Qué tipo de producto o servicio vas a vender exactamente? ¿cómo lo vas a vender? ¿qué nombre ponerle a tu negocio para que tenga gancho? ¿cuales son tus clientes objetivo? ¿cómo te vas a aproximar a ellos?... Un sinfín de decisiones que producen estrés pero que puedes evitar si decides abrir una franquicia de un negocio ya establecido.


No obstante, no es algo que debas tomarte a la ligera. Se trata de una decisión importante para la que, si quieres ganar dinero con una franquicia, debes dedicar el tiempo necesario para decidir adecuadamente. En este artículo te vamos a dar algunos consejos de forma que intentemos asegurar que tu franquicia va a tener éxito y vas a conseguir ganar dinero con ella, además de ser feliz con lo que haces.


1. Estudia bien la documentación de las franquicias que estés valorando


Hacer una transacción de negocios debería siempre implicar una investigación previa acerca de la oportunidad que estás valorando. En el caso de una franquicia no hay diferencia. Deberías conseguir fácilmente mucha información y documentación sobre la marca, sus franquicias, y sus ingresos. Lee todo a fondo y si tienes dudas apuntalas para preguntarlas.


2. Conoce al equipo de la franquicia


Es imprescindible que busques también el máximo de información acerca del equipo con el que vas a trabajar previsiblemente en el futuro. Presta especial atención en la experiencia que tienen en los negocios, durante cuánto tiempo prestan formación y cómo la prestan, y cualquier otro detalle que puedas encontrar acerca de las personas clave del franquiciador.


3. Averigua con exactitud el coste de la franquicia


No basta con conocer el pago inicial que tienes que hacer por la franquicia. Eso no te dará una visión completa de cuál es el coste de tu nuevo negocio. Necesitas saber todos los costes que tendrás después, tanto para el lanzamiento del negocio como si existe una cuota de mantenimiento, etc.

Además, en muchos casos también tendrás que pagar un porcentaje de tus ventas mensuales. Averigua lo que cubren esos royalties y si tendrás que hacer otros pagos separados como por ejemplo una cuota para marketing.


4. Si quieres ganar dinero con una franquicia, prepara un presupuesto


Una vez que conozcas todo lo que el franquiciador te cobrará, añade otros costes necesarios como:



 . Coste del local: compra o alquiler y reforma
 . Inventario necesario
 . Nóminas de empleados
 . Tu propia nómina
 . Material necesario


No tienes garantía de obtener beneficios en los primeros meses de tu negocio franquiciado. Tu objetivo debe ser simplemente conseguir un punto de equilibrio. Por lo tanto, prepara tu presupuesto para el primer año incluyendo todos y cada uno de los gastos e incluye también un pago para ti mismo. Necesitas saber qué te va a costar exactamente. Lo último que quieres es que después de haber invertido tanto, te quedes sin dinero y te veas obligado a vender o cerrar tu franquicia.


5. Mantén tus cuentas personales separadas de la del negocio


Como ya hemos dicho en otros artículos, nunca mezcles tus transacciones financieras personales con los de tu negocio. Se convierte en una pesadilla para la contabilidad y la preparación de impuestos. Abre una cuenta bancaria independiente para tu negocio y realiza con ella todos los pagos y cobros que tengan que ver con él.


6. Estudia tus opciones de financiación


No todos los nuevos franquiciados tiene los fondos suficientes como para equipar completamente un nuevo negocio. Incluso si lo hacen, muchas veces sigue siendo una buena idea conseguir un préstamo para tener efectivo. Existen diferentes opciones de financiación que puedes considerar, dependiendo de tu perfil de crédito incluyendo préstamos especiales para pequeñas empresas, financiación del propio franquiciador, una línea de crédito, etc.


7. Elige el sector y la franquicia con cuidado


Una decisión importante es decidir qué sector es el que mejor se ajusta a tus características. Lo ideal sería elegir uno en el que tengas experiencia o que te apasione. Elegir una franquicia simplemente porque piensas que te vas a hacer rico rápidamente rara vez funciona. La mejor forma de ganar dinero con una franquicia es que se dedique a un campo que conoces.


8. Habla con otros franquiciados


Una de las ventajas de trabajar con una franquicia es que puedes encontrar fácilmente los nombres, direcciones y números de teléfono de los franquiciados actuales o incluso anteriores. Aprovecha esa posibilidad para ponerte en contacto con algunos y pedir que te cuenten su experiencia de trabajo con este franquiciador.


Conclusión


Montar una franquicia puede ser una de las mejores formas de iniciar un negocio. El know how del mismo te lo van a dar y las posibilidades de éxito son altas. Sin embargo conviene que sigas una serie de pasos para asegurar su éxito y conseguir ganar dinero con una franquicia.

martes, 6 de septiembre de 2016

Mi plan de ahorro.

Después de entender lo que es la libertad financiera, comprender que para conseguirla lo que necesitamos es obtener unos ingresos pasivos todos los meses que superen nuestros gastos y que la forma de tenerlos es adquiriendo Activos, ¿como voy a adquirir Activos sino tengo dinero?

Tenemos algunos ahorros pero son un colchón de seguridad por si pasa algún imprevisto con nuestros empleos (nuestra única forma de ingresos actualmente).

Desde que nos casamos hemos tenido una cuenta bancaria en la que se ingresaban nuestros sueldos y desde la que se pagaban todos los gastos. En ella también ahorrábamos dinero pero si hacia falta se utilizaba. Cuando en diciembre leí “Mujer Millonaria” de Kim Kiyosaki decidimos cambiar ciertas costumbres.

En este libro aconseja guardar el 30% de los ingresos obtenidos repartiendo 10% para ahorrar, 10% para invertir, 10% para caridad.

Como el objetivo es tener dinero que poder invertir era necesario crear ese saco.

He personalizado las recomendaciones del libro y he preparado un reparto de nuestros ingresos de la siguiente forma:


En lugar de tener una sola cuenta, ahora tenemos 5 cuentas, que son:


Gastos: Es la cuenta principal donde nos ingresan las nominas y tenemos domiciliados los pagos. Y pagamos los gastos no domiciliados.

Negocios: Es la cuenta destinada al negocio del que se encarga Juan. Hicimos una primera transferencia en esa cuenta y todos los gastos que incurre la creación del negocio se extraen de ahí, de momento no tiene ingresos pero todo llegará.

Ahorro: Es la cuenta destinada al ahorro. En principio este dinero no se toca, es nuestro saco de imprevistos muy gordos. Lo único que hago es ingresar dinero, el 12,5% del total de ingresos.

Inversión: Es la cuenta destinada a las inversiones, de momento sólo está acumulando dinero para cuando llegue el momento poderlo invertir. Aquí también deposito el 12,5% del total de ingresos


Regalos: Es la cuenta destinada a la caridad, regalos. En esta cuenta deposito el 5% del total de ingresos, y a diferencia de las dos anteriores de ésta si que saco dinero.

Desde Enero todos los meses he transferido el 30 % de los ingresos totales a estas tres cuentas.


Lo importante es preparar un plan de ahorro y ser constante, no hay excusas, todos los meses hay que cumplirlo.


Hace unos días leí el libro “ El hombre más rico de Babilonia” de George S.Clason. En este libro al igual que “Padre Rico Padre Pobre” hace mucho hincapié en ser constante y pagarse primero a uno mismo. Es imprescindible seguir esta rutina, si no puede ser un 30% de tus ingresos, redúcelo, pero lo importante es adquirir la costumbre, con el tiempo llegarás al 30%, incluso lo superarás.

Si todavía no lo estás haciendo, te recomiendo lo siguiente:


Prepara tu plan de ahorro


Adquiere la costumbre de guardar primero de todo ese dinero, y hazte a la idea de que tienes que pasar el mes con el 70% restante

No esperes, empieza ya, para que "No tengo dinero para invertir" no sea una excusa en tu camino a la independencia financiera.



lunes, 5 de septiembre de 2016

Aprender del Caso Gowex

La semana pasada explotaba en España el enésimo caso de estafa financiera que se vive en este país y que otra vez ha atrapado a miles de pequeños accionistas que han perdido gran parte de sus ahorros. En este caso la responsable es la empresa tecnológica Gowex, y más concretamente su presidente, el cual ha reconocido haber falsificado las cuentas de la compañía en los últimos cuatro años.

Gowex es una empresa tecnológica cuyo negocio es ofrecer wi-fi gratis en espacios públicos y que aprovechando la creación en el año 2006 de un mercado bursátil destinado a que las pequeñas empresas obtuviesen más fácilmente financiación, optó por salir a bolsa. Ante la supuesta firma continua de nuevos contratos y sus  “ espectaculares” resultados financieros, miles de pequeños accionistas y muchos fondos de inversión adquirieron acciones de la compañía, que llegó a revalorizarse más de un 500%, hasta que un grupo anónimo de analistas de Estados Unidos descubrió que el 90% de los ingresos que Gowex decía facturar eran ficticios, provocándose un desplome de la cotización de la compañía de más de un 63% en dos días, y posteriormente declarando ésta el concurso de acreedores ( incapacidad de poder  hacer frente a sus deudas). Así, el valor de la compañía a día de hoy es cero, y es muy probable que sus miles de accionistas minoritarios acaben perdiendo todo su dinero.


Gowex se suma así a una larga lista de estafas financieras que han dejado su marca a lo largo y ancho de todo el planeta, siendo probablemente el más conocido el caso Enron en Estados Unidos. Con Gowex se da otra vez el patrón típico de comportamiento  entre los inversores que caen en este tipo de estafas, y que no es más que otra muestra del bajo nivel de cultura financiera que existe en España: Una empresa de baja capitalización que sube como la espuma, cuya evolución aparece de forma frecuente en los medios de comunicación especializados,  y que termina por generar un ambiente de euforia en torno a ella que desata la avaricia de pequeños inversores que ven las acciones de la empresa como la oportunidad de su vida, el nuevo pelotazo bursátil que solucionará todos sus problemas de futuro. Se genera así entre los inversores menos experimentados una necesidad de comprar sus acciones por el miedo a perder la oportunidad, lo que acaba provocando que ese valor se convierta en una burbuja en toda regla que tarde o temprano termina por explotar.



QUÉ PODEMOS APRENDER DEL CASO GOWEX


El caso Gowex es un ejemplo perfecto de qué ocurre cuando a la hora de invertir nos dejamos llevar por las emociones y nos olvidamos por completo de  cuáles son nuestros objetivos financieros, qué perfil de riesgo es el nuestro y el tipo de inversiones que podemos y no podemos llevar de acuerdo con él… en definitiva, la avaricia nos ciega y dejamos de lado todos los principios que debemos seguir a rajatabla para realizar inversiones prudentes pero que nos permitan obtener unos resultados por encima de la media del mercado.

Con lo ocurrido en Gowex es un buen momento para que te exponga los principios por los que yo mismo me rijo a la hora de seleccionar acciones para mi cartera de inversión personal. Tengo que reconocer que las acciones no son mi principal producto de inversión, debido fundamentalmente a su elevado coste y su mala fiscalidad (aquí me refiero a España), por lo que mi principal producto de inversión son los ETF y algún que otro fondo de inversión. Sin embargo sí es cierto que, aunque pocas,  tengo algún pequeño paquete de acciones. Los elementos que considero de obligado cumplimiento para que las acciones de una determinada compañía formen parte de mi cartera personal son las siguientes:

–          Número total de acciones:  El número total de acciones que tiene una empresa es muy importante, ya que cuanto mayor sea el número de acciones que posee la empresa en bolsa menores son las posibilidades de que no exista contrapartida cuando queramos vender nuestro paquete de acciones. En el caso de Gowex, la empresa era lo que comúnmente se conoce como un chicharro, una empresa con muy pocas acciones en el mercado, lo que hace que puedan existir problemas a la hora de deshacernos de las acciones cuando lo consideremos oportuno.


–          Free float: El free float o capital circulante es el número de acciones que circula libremente en el mercado. Que una empresa tenga un número muy grande de acciones, no significa que todas ellas se negocien en el mercado. Por norma general, un volumen importante de las acciones de una compañía se encuentran en posesión de las denominadas manos fuertes, accionistas que poseen un elevado número de acciones que mantienen durante prolongados periodos de tiempo. Por lo tanto, a la hora de invertir, una de las condiciones que exijo a la empresa de turno es que al menos cuente con un free float del 25%, es decir, que al menos el 25% del total de las acciones coticen libremente en el mercado, ya que eso garantiza que los directivos o las manos fuertes no puedan manipular la cotización de las acciones deshaciéndose de un porcentaje importante de ellas.

–          No comprar en el pico: Uno de los principios básicos a la hora de invertir nuestro dinero en bolsa es el de no comprar cuando el valor está en la cresta de la ola. Cuando detectemos un valor que ha subido muchísimo en muy poco tiempo, cuando la compañía lleva a cabo medidas para abaratar el precio de las acciones ( Split) para facilitar la compra de más incautos, cuando en los medios de comunicación especializados nos hagan sentir como tontos por no tener acciones de una determinada compañía… Cuando se den todos esos casos sobre la cotización de un mismo valor, será un claro indicador de que nos encontramos ante un valor burbuja y por lo tanto no se nos pierde nada en él.


–          Negocio Vs. Valor: A la hora de analizar acciones es muy importante no confundir el negocio de la empresa con su valor bursátil. Una compañía puede ser perfecta para trabajar en ella pero puede ser desastrosa como valor a tener en nuestra cartera de acciones. Un ejemplo de esto puede ser la gasísitica rusa Gazprom, una empresa que suministra gas a gran parte de Europa, pero cuyas acciones dejan mucho que desear.

En definitiva, a la hora de seleccionar acciones para invertir nuestro dinero en ellas debemos ser muy estrictos y seguir una serie de pasos como los explicados arriba para garantizar unos mínimos de seguridad en nuestras inversiones. Obviamente si ponemos parte de nuestro dinero en renta variable éste no va a estar seguro (si no fuese así no podríamos aspirar a obtener grandes rentabilidades), pero sí que existen, como acabamos de ver, una serie de condiciones que se deben cumplir para garantizar que podamos corregir nuestra posición en el caso de que nuestra inversión no vaya como hayamos previsto. Lo difícil de todo esto es cumplir con estos requisitos de seguridad, y más en un valor burbuja como fue el caso de Gowex. Estoy seguro de que muchos de los accionistas que han perdido su dinero eran inversores prudentes, que apreciaban su dinero, pero los cantos de sirena y la necesidad de compra generada por la sensación de quedarse fuera hicieron que dejaran de lado toda la prudencia que es necesaria tener cuando nos estamos jugando nuestro dinero, porque las emociones son lo más difícil de controlar en este juego.

Motivos para ser inversionista

El camino para hacerse inversionista no es fácil, hay que dedicar tiempo a aprender, se cometen errores, tienes que buscar soluciones a largo plazo y tardas en ver el fruto.

Por otro lado al tener un trabajo que te da un sueldo todos los meses, mejor o peor pasas el mes, estas acostumbrado a la vida que haces. Así que puedes encontrar miles de excusas para abandonar:

- ¿Por qué hago esto, si tengo un trabajo?
- ¿Qué falta me hace a mi perder el tiempo en formarme? Prefiero ver la tele, que llevo todo el día trabajando y me merezco un descanso
- Esto es muy complicado, mejor me quedo como estoy.
- Empezare mañana, hoy no tengo tiempo.
- Se necesita mucho dinero para invertir y no tengo ni para comprame la tele de la habitación.
- Invertir es muy arriesgado y yo no voy a saber hacerlo
Para poder superar las excusas que te autoimpones es imprescindible tener muy presente cuales son tus verdaderos motivos para iniciar el camino y no abandonarlo.

Estos son mis motivos:


Falsa seguridad en el trabajo. Hace diez años que trabajo en la misma empresa, desde que acabe la facultad de Informática. Me gusta lo que hago y estoy muy bien con mis compañeros, además estoy a 5 minutos en coche de mi casa. En mi cabeza siempre he tenido la idea de acabar jubilándome allí. Pero desde principios de 2008 la empresa donde trabajo no ha tenido más remedio que despedir a muchos de mis compañeros debido a la crisis. Sé que es pasajero, pero en el proceso de recuperación cualquier puesto de trabajo puede peligrar. Cuando vi como estaba la situación pensé que llegado el caso buscaría otro trabajo y también conseguiría estar a gusto. No imaginaba que hubiera otra forma. Como ya conté en “Algo sobre mi”, al leer el libro “Padre Rico Padre Pobre” vi otro camino, ser inversionista.

Controlar mi tiempo. Trabajando por un sueldo no se puede conseguir la libertad de hacer lo que quieras cuando quieras, sólo lo puedes hacer en los días de vacaciones (si tienes la suerte de coincidir con tu pareja) y además hace falta tener dinero, que de momento sólo puedo conseguir trabajando por un sueldo. Siendo inversionista, ya no me pagarán por mis horas trabajadas, será mi dinero invertido el que trabajará para mi y yo podré dedicar mi valioso tiempo a disfrutar de mi vida. Estar con Juan (mi marido) a cualquier hora, llevar a mis hijos al colegio sin prisas, recogerlos al salir de clase, acompañarlos a realizar el deporte que les gusta, jugar con ellos más tiempo, viajar, ir a clases de danza (mi sueño incumplido desde niña), lo que todo el mundo sueña pero que no es posible hacer trabajando por un sueldo a cambio de mi tiempo.


Tener el control de mi futuro, sin depender de un trabajo y luego una pensión que tal como pintan las cosas es posible que al final desaparezca. Con un trabajo tradicional yo no tengo ningún control, mi puesto de trabajo puede desaparecer de un día para otro si la empresa lo necesita.

Soy capaz de hacerlo. Siempre he pensado que el mundo de las inversiones está en otro nivel, me había despreocupado de la economía, dejaba esos temas a Juan. En estos últimos meses, he investigado sobre la hipoteca que tenemos y ahora soy yo la que mira todos los días como están nuestras cuentas en el banco, como ya comenté, he preparado un plan de ahorro que ejecuto en cuanto nos ingresan las nominas. Y ahora me parece que soy capaz de invertir, después de formarme lógicamente, sin formación sería un suicidio.

No hay límite en los ingresos. Trabajando en una empresa el límite está marcado por el sueldo, más posibles incentivos, si es que los hay. Puedo tener un aumento de sueldo y conseguir otro trabajo con más sueldo pero sigue habiendo un límite. Siendo inversionista activo los ingresos siguen entrando y el límite no está definido.

Ahora te toca a ti, busca cuales son los tuyos, tus verdaderos motivos por los que quieres hacerte inversionista, los tienes que tener muy presentes para seguir adelante en el camino de tu libertad financiera


Las dudas y las excusas aparecerán continuamente y serán tus verdaderos motivos los que te mantendrán en el camino.

Haz tu lista.